martes, 10 de abril de 2012

Lola. Capítulo 1.

-Muy bien, eso es todo, empiezas mañana-
Y con esa frase que tanta gente espera oír comenzó una nueva etapa en su vida y esta vez esperaba que fuera la definitiva.

Cuando tu vida ha sido fácil y te han dado todo lo que pidas, no resulta sencillo asumir que las cosas han cambiado y que aquello en lo que creías ciegamente, no era más que un espejismo o el fruto de una venda, que aferrada a tu cara no te dejaba ver más allá de la perfecta imagen, con que el amor de su vida engañaba al resto del mundo. Pero a solas, cuando nadie podía escuchar sus gritos, la perfección se transformaba en amargura, que con sabias capas de maquillaje no siempre se puede ocultar.
Si conseguía pensar en el principio de todo, se transportaba a los felices años de facultad donde todo era tan simple, como sonreír a quien se sentaba a su lado en la cafetería cada mañana.
-¿Que haces?- y levantaba la carpeta que ocultaba de su vista la materia que estudiaba en ese momento.
-Mañana tengo examen, no lo llevo demasiado bien…-
-Yo te ayudo,trae-
Mientras Gabriel, se esforzaba en subrayar los contenidos que suponía importantes, Lola le miraba con cara de tonta, incapaz de centrarse en otra cosa que no fueran sus ojos azules. Así día tras día, se iban encontrando delante de cafés bien cargados, con la excusa de uno u otro examen y así, se fueron haciendo amigos. Cuando estás tan lejos de tu hogar, necesitas tener un punto de apoyo, algo que te saque de los problemas que se generan en el día a día, tan distintos de tu pasado, en el que con solo un grito mamá corría a verte y todo pasaba.
Desde entonces ese punto de apoyo era Gabriel, pero un grito no hacía que acudiera a ver que te asustaba…solo, porque esos gritos era él quien los causaba.
Varias capas de base, escondían día tras día, los moratones que cubrían su rostro, la manga larga era la aliada de las heridas que adornaban sus brazos y poca gente recordaba ya la última vez que la vieron con falda. Cuando salía a la calle, era la más alegre, la más risueña, la envidia de todos los que la rodeaban, mientras estaba lejos, nada malo podía pasar.

Cuando convives con el diablo, pocas cosas te dan ya miedo.

Durante más de 6 años, se había dedicado a ser la perfecta ama de casa. El día en que no lo era, su premio con suerte era un puñetazo en la mesa, un vaso roto y unas lágrimas que ya ni se atrevían a salir…cuando la suerte no estaba de su lado, podía pasar días encerrada en casa, lamiendo sus heridas, cubriéndose de vendajes y fingiendo con cada llamada de su madre.

Los amigos ya hacía demasiado tiempo que habían dejado de formar parte de su vida, ya solo le quedaban las pocas fotos que Gabriel no había quemado…y revisarlas solo le provocaba nauseas, al recordar el día en que por olvidar que esa noche, él salía, metió los álbumes de su infancia en el cubo de la basura y le prendió fuego, no sin antes meter su mano dentro para que no volviera a olvidarlo jamás: los martes era noche de póker. Miró su mano, en la cual quedaban todavía las pequeñas cicatrices consecuencia de su distracción, para esconderla rápidamente al oír que llamaban a la puerta. Recogió las cartas y las puso con cuidado encima de la mesilla de la entrada, perfectamente colocadas, si se salían un milímetro podía ser motivo de pelea, no podía permitirse fallar, él no se lo permitía…

Mientras preparaba las verduras que acompañarían el primer plato, llegó Gabriel, enfadado como siempre. Respiró hondo dispuesta a soportar un sinfín de insultos y humillaciones, su cuerpo ya no notaba los golpes, los moratones se superponían y aceptaba lo que el destino había preparado para ella.
Se sentó, la miro y bajó la cabeza…

Esto era nuevo y por un momento no supo como reaccionar, cuando salió de su asombro, se sentó a su lado, cogiéndole de la mano.
-¿Que pasa mi amor?-
-Me acaban de despedir, la empresa se ha declarado en suspensión de pagos y esos hijos de puta no me pagarán ni finiquito…- le apretaba la mano, esa sensación que hace años ya no recordaba volvió a invadirla…-Menos mal que no puedes tener hijos, si no estábamos bien jodidos, solo me faltaba que te pusieras a parir como las perras- y de nuevo llegaba la humillación...y él parecía no recordar, que una de sus palizas le dañó los ovarios dejándolos inservibles, aunque Lola lo agradeciera porque no soportaría que una pequeña parte de ella tuviera a ese monstruo por padre–Así que, mañana mueves el culo y te pones a buscar algo, no pienso gastarme lo que he ahorrado en mantenerte.-

-Muy bien, eso es todo, empiezas mañana- 
Tras meses de búsqueda, por fin su currículum sirvió para algo, tras 6 años,por fin tenía un motivo para levantarse con una sonrisa cada mañana…

14 comentarios:

  1. Uff, que historia tan dura! Estoy deseando saber mas..
    Besos

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  2. Coño qué fuerte, desgraciadamente, seguro que alguna detrás de su pantalla se sentirá identificada =^._.^= Triste realidad que sin duda no debería existir

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  3. Jo....solo me sale decir, "lola, tu ya no estas sola aqui estoy yo..."

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  4. Una historia muy triste pero con mucha fuerza. Me ha encantado como la empezastes escribiendo ;) estaré pendiente del resto :-D Besos!!

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  5. Que historia mas dura y desgraciadamente real en muchos hogares.

    El " empiezas mañana " ojala sea una salida para poder escapar de ese infierno....

    Ya estoy deseando leer mas...

    Besos

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  6. Oh! Dios mío... espero que encuentres un final feliz... pobres todas "las Lolas" que hay...

    Un beso, espero el siguiente capítulo!!!

    P.D. Mientras tanto seguiré utilizando champú :P

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  7. Espero q muchas LOLAS te estén leyendo y asi algún día resolver el problema q les ata a esas bestias q tienen por maridos o novios!!

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  8. Que duro pero q cierto por desgracia, la cantidad d mujeres q viven un infierno así cada día

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  9. sin palabras. Muy duro. Muchas mujeres han pasado o estarán pasando por esta situación y se sentirán identificadas.

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  10. Vaya si es duro, sí. Pensando sobre todo en que es real como la vida misma. Estas cosas de verdad pasan.

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  11. Me ha llegado, Sonia. Conocí este blog por "diario de una tarada", y no me esperaba encontrar un relato de una temática tan distinta e, igualmente, tan bien escrito.

    Mi más sincera enhorabuena, estoy deseando leer más.

    Un beso!

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  12. Ya te dije, que me pareció una historia muy dura pero espero que tenga un final feliz.

    Esta historia me ha recordado a una canción del Chojin llamada el final del cuento de hadas, tambien habla sobre el maltrato, pero la cancion no tiene final feliz

    Queremos ya un segundo capitulo!!

    Besos!

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  13. Pues más le vale que se vaya por patas con la pasta. U_U Joooooooooooooooo

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  14. encuentra un final feliz, pliss!!!!!!! =) mucha fuerza para todas las "lola"
    me kedo esperando a la segunda parte
    muaksS!!

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