jueves, 16 de octubre de 2014

Diario de una Tarada. Capítulo 27.

Querido Blog (Dos puntos y aparte)

Hace un montón que no escribo, pero estaba inmersa en mi nueva aventura profesional y además, agárrate los bytes porque se te caerán todos los circuitos…





¡ME HE CAMBIADO EL LOOK!

Y mira si habré quedado bien, que me han llamado de muchísimas revistas, tanto nacionales como internacionales.
Perdona que no te ponga la portada de Interviú, pero tanta carne es demasiado ya para mis fieles fans (además, que si no se vende, yo no cobro…)

¿Te gusta? 
El caso es que me recuerda a alguien, pero ahora no caigo…

Te contaba en mi anterior visita que había comenzado con un nuevo proyecto, pero no me duró mucho…la envidia en este mundillo es muy mala y tuve que cerrar.
Todo empezó cuando en el exclusivo Club al que hace poco tuve acceso (es una historia un poco larga, que ya te contaré) tuvo lugar un súper evento, en el cual nos presentaron los nuevos sistemas de limpieza facial y mientras las promotoras desembalaban los paquetes, vi la luzzzzz.




¿A que es mona la lámpara? De oferta que me la pillé en mi último viaje a Nueva York. 

Como te contaba, mientras yo me maravillaba con la lámpara, las demás emitían Ohhhh y Ahhhh al unísono, algunas se frotaban la cara como posesas con aquel aparato, otras tocaban todos los botoncitos que llevaba y a Me Maquillo la tuvieron que sacar del baño, donde digamos, le había encontrado otro uso al cacharro (y luego va de fina…)


-          ¡Tarada, Tarada!  ¿No vas a probarlo? -
-          Ya me he masturbado en casa gracias –
(Suspiro profundo, mientras la sujetan entre tres)  
- Me refiero al XXXXXX -
(Omito la marca, si quieren publicidad, haberme contratado como imagen) –
-          ¡Ah, leches, sí, trae! -

Y mientras aquello me restregaba la cara como lija del 6, mi mente maravillosa tuvo la idea del siglo…
¡YO MISMA IBA A COMERCIALIZARLO!
¡HARÍA FELICES A MIS FANS CON OTRO PRODUCTO EXCLUSIVO!
¡ME IBA A FORRAR!
 (Esto último, que quede entre nosotros, que da mala imagen decir que hacemos esto por dinero y no por amor a nuestras lectoras) 
Tras semanas y semanas de ardua investigación, planos y más planos, noches en vela y cubos de café Kopi Luwak, he aquí mi súper Limpiacaras4000
 (Patente aún por confirmar)




¿No es lo más bonito que has visto nunca? 
Y por cuatro duros oye, todo material de primerísima calidad, comprado en las tiendas chinas de enfrente de mi casa y puedo jurar ante la biografía de Coco Chanel, que se me sigue apareciendo cada vez que paso por delante de la puerta de Mercadona, que los compraba sin usar, nuevecitos todos.

Pero como te dije, el negocio duró poco…
Las nuevas generaciones de blogueras de hoy en día son unas tocapelotas tiquismiquis…y tras el éxito de ventas, llegaron las primeras quejas…Que si la velocidad era muy elevada y les irritaba la cara, que si no cabía en el bolso, que si les había arañado a 3 el coñ… total, que antes de que llegaran las denuncias (sí, querido Blog, de mis negocios anteriores aprendí a cogerme la tarifa plana que me ofreció mi abogado) cerré, dejé de distribuirlos y ahora dedico mi tiempo única y exclusivamente al club de las Proba…

Oigo pasos…
¿Coco eres tú?
¿Ehhh? ¡Ehhhhhhh! ¡¡¡¡Mierda volví a nombrarlas!!!! ¡¡Te dejo!!



miércoles, 15 de enero de 2014

Diario de una Tarada. Capítulo 26

Querido Blog (Dos puntos y aparte)

Como propósito de año nuevo, que es una cosa que viste mucho contar, decidí reanudar mi actividad bloguera con cosas que realmente le interesaran a mi público. Por alguna extraña razón, ni mis pashminas ni mis tratamientos de belleza me estaban dando beneficios, así que me di un garbeo por los blogs y foros de belleza para ver que demandaban las borregas blogueras.

Lo último de lo último según he podido ver, es hacer reviews de las cosas que metes en el carro de la compra, véase:
-Limpia hogar.
-Tomates del Lidl.
-Bastoncillos para los oídos.
-Etc...etc...

¡Así que Querido Blog, aquí te dejo la trabajadísima review que he hecho esta semana!

"El papel del WC...ese gran desconocido"

Queridas fans acérrimas de todo aquello que acontece en mi vida (dos puntos y aparte)
Sé que me habéis echado de menos...yo a vosotras  no también...Para mi regreso al apasionante mundo blogueril, tras mi paso por diversas experiencias tales como ser personal shopper, tejedora de Pashminas y asesora legal de Satanás, hoy vuelvo a mis orígenes y os traigo esta review...para las que no sepáis inglés, que sois la mayoría, voy a enseñaros como se usa mi última compra.

Empecemos por el principio, porque empezar por el final es de gilipollas…



Esto es un culo:

El culo expulsa caquita, esto es una caquita:

Las caquitas manchan, esto es La Mancha:

Y esto es Chan Chan, que no viene al caso, pero es bonito de cagarse...con lo que al final si que viene al caso...

Para eliminar la mancha podemos usar:
-Quitamanchas…no recomendable, se ve que irrita e ir con el culo rojo cual mono Babuino, no está In…

-Hojas de árbol, no todas valen así que tampoco os lo recomiendo…

-Frotar el culo en el suelo...poco recomendable si la superficie no está perfectamente pulida, ya sabéis, el culo rojo no está de moda.

¿Y qué nos queda? Sí amig@s...El papel del WC

Comencemos hablando de su origen, porque todos nos hemos preguntado de donde se saca el papel...¿Nace en rollos ya? ¿Lo fabrican reciclando lijas?
¡No!
¡¡El papel sale de los árboles!!

Una vez os he hecho abrir los ojos (los 3), sobre lo importante que es conservar los árboles, para que podamos seguir limpiándonos el culo, prosigo con el relato de mis averiguaciones.

En el súper podéis encontrar de diversos tipos:

-1 capa, 2 capas, 3 capas, extra acolchado para ojetes sensibles...

-Con perfume y sin perfume...lo cual no he entendido nunca...porque si lo voy a tirar después, que más me da que huela o no el papel...O voy a ir diciendo...¡Mira, mira, los pelillos me huelen a Lavanda de la Provenza!

-Con dibujitos...lo cual es una buena idea, porque hace realidad el sueño de cagarte en alguien...

¿Cómo funciona?
Os juro por mis botines de Gucci, que he intentado colgar el vídeo unas 17 veces, pero en todas me da error...Pero básicamente:

-Cortáis un trozo, el tamaño depende del tamaño de vuestras posaderas y/o la potencia de vuestras secreciones.

-Lo ponéis sobre la palma de la mano y frotáis como si no hubiera un mañana en el caso de que lo hayáis comprado extra acolchado. En el caso de haber comprado el de 1 capa, recordad...El rojo no se lleva...

-Lo miráis.

-Volvéis a frotar.

-Lo tiráis a la papelera...A la taza no, que la puede atascar.

Y ahora os dejo un extra, porque me habéis echado mucho de menos.

¿Qué hago con los canutillos vacíos?

¡¡Obvio!!

DEJARLOS PUESTOS PARA QUE OTRO OS LO REPONGA...

Y hasta aquí mi review sobre ese gran aliado, el papel del water...Espero vuestros regalos de Navidad y Reyes, que ya he visto que les van llegando a todas las gurús...Correos va bien, no tenéis excusa...


¿Qué te ha parecido Querido Blog? ¿A qué me la he currado?

Estoy segura de que tras esta súper Review, Scottex me va a hacer embajadora y el perrito ese que empuja el rollito por toda casa será sustituido por mi...¡Lo veo, lo veo! 

Yo...Paseando por un enorme prado, cuando de repente...¡Oh,no! ¡Un apretón! Primer plano de mi cara mientras empujo...música suave y dos pajarillos entran en escena llevando en el pico un trozo de papel ultra acolchado...Primer plano de mi cara de felicidad y fundido a negro...Se me ponen los pelos de punta ante mi genialidad...

Y cuando te hable de mi próximo negocio...¡TE VAS A CAGAR!
Que bien enlazo temas...


miércoles, 20 de noviembre de 2013

Lola. Capítulo 7.

Lola miraba fijamente el asiento vacío a su lado mientras una lágrima luchaba por correr hacia el suelo...

Ya habían pasado 8 meses desde el accidente, pero nadie se atrevía a dejar tan siquiera un libro en la mesa que siempre ocupaba Mireia, pasaban por su lado y lo miraban, como Lola estaba haciendo ahora, algunos lloraban, otros simplemente agachaban la cabeza.

Durante tres años, ella había sido su mejor amiga, su confidente, el mejor baúl donde meter casi todos tus secretos sin necesidad de echar la llave y Gabriel...ya no parecía el mismo, ya no quedaba nada de aquel torrente de alegría que cada mañana se ponía a pitar como un loco bajo su ventana para meterles prisa, porque desde que Mireia se fue, se llevó con ella todo lo bueno de él.
Cada mañana la esperaba en el portal, con el motor en marcha pero en silencio, como si tuviera miedo de traicionarla si repetía todo aquello que la hacía reír y sin mediar palabra, acompañaba a Lola hasta su clase, le abría la puerta, beso en la mejilla y un "Nos vemos a las 2". Así durante 8 eternos meses, en los que Lola siguió guardando aquella carta, arrugada ya de tanto leerla cada noche.

-Esta tarde me traen el pack de dvd's de los que te hablé- Lola levantó la vista del plato y le miró con esa cara de ¿Me estás hablando a mi? que tanta gracia le hacía siempre a Gabriel. -Vaya...hacía mucho que no me mirabas así...supongo que hacía mucho que no hablábamos, simplemente...- bajó la mirada y se secó los ojos antes de seguir preguntándole -¿Vienes esta tarde y me ayudas a buscarles un sitio?-

Hacía tanto que no entraba en aquella casa, que un escalofrío le recorrió la espalda, podía ser la emoción de estar sola con él o...que cada rincón de aquella casa parecía gritar que Mireia iba a entrar por la puerta dando saltos por el frío de un momento a otro.
El piso de Gabriel era muy pequeño, un saloncito con un sofá y sobre él, la manta de Mire, doblada sobre el respaldo, delante una mesa camilla llena de las revistas de decoración que ella coleccionaba y sobre la vieja tele, una estantería con fotos de los dos. 
-No me atrevo a tirar nada, creo que si una sola de sus cosas sale de la casa, se irá con ellas...- Abrazó a Lola y se puso a llorar y la abrazaba tan fuerte que le dolía o tal vez no eran sus brazos, sino el sentimiento de culpa que la llenaba al pensar en como sería sentir su cuerpo aún más cerca. 
-¿Quieres un café?- y se alejó sin dejarla responder hasta la cocina, Lola se sentó en el otro lado del sofá, no podía soportar tener cerca las cosas de Mire, la culpa podía con ella.
Gabriel salió 10 minutos más tarde cargado de galletas, una cafetera, un bote de leche, azúcar, sacarina...media cocina en una bandeja, sonriendo con cara de "No me mires así" -No se como te gusta el café...¡así que..!-
Pasaron horas hablando de sus vidas, de como eran de pequeños, a que les gustaba jugar, que programas veían en la tele y como no...de Mireia...le enseñó todas las fotos que le había hecho, en pocas salía él y cuando lo hacía, tenía esa cara de profunda adoración que Lola tanto envidiaba cada vez que los veía juntos...y se volvió a sentir culpable porque ansiaba ser como ella. 

Pero ella ya no existía.

-Gabriel...¿han averiguado que pasó?- y en cuanto pronunció la última palabra, se arrepintió de ello -Perdona...yo...no debí decirte eso...-
-No, tranquila, mi psicóloga dice que debo hablarlo- suspiró y se quedó mirando al suelo antes de seguir hablando -No lo sabe casi nadie, creo que además de su familia, vas a ser la primera en saberlo...la policía lo investigó.-

Lola se atragantó con la galleta al oír aquello.

-Pero...si dijiste que fue un accidente...¿La policía?-
-Mireia iba de camino a la masía de sus padres, eso ya lo sabes, se conocía aquella carretera desde adolescente, cuando le compraron la primera moto sus hermanos, por eso ninguno entendimos como se pudo salir en la curva...- los ojos de Gabriel se volvían a humedecer y Lola se aguantaba las ganas de abrazarlo -Cuando nos llamaron, sus padres le contaron a la policía todas las veces que ella pasaba por allí, que nunca corría ¡si era la cosa más lenta al volante que he conocido! y yo...yo solo lloraba con su chaqueta en la cara...me aferraba a ella porque no quería olvidar su olor, temía soltarla y afrontar que ya no estaba- había cogido la manta y la estrechaba -Dos días después, volvieron a llamar para interrogarme...¿Recuerdas los días que falté a clase?  Ni te llamé para darte un explicación, no quería que pensaras cosas raras...-

-¿Qué dices? No entiendo porqué...- antes de que Lola pudiera seguir hablando, Gabriel tomó aire y retomó su charla.
-Le hicieron la autopsia...sólo pensar que la abrieron...¡Joder! y descartaron que hubiera bebido o que hubiera tomado drogas ¡cómo pudieron pensar eso de ella! mi niña...mi vida...- volvió a suspirar mientras intentaba dejar de llorar, mirando a Lola que ya era un mar de lágrimas -Los padres de Mire le contaron a la policía que esa mañana nos habían escuchado discutir mientras ella les decía por teléfono que esa noche iba a la masía, la verdad es que los dos perdimos los papeles...yo no quería que fuera sola de noche, ella me decía que lo había hecho mil veces...y una cosa llevó a la otra. Entre gritos les colgó el teléfono y seguimos discutiendo-

Lola recordaba ese día, nadie puede olvidar la última vez que vio a su mejor amiga...
¿No?
Esa mañana, Mireia le contaba entusiasmada que la perra de sus padres había dado a luz en la masía a 5 cachorros y que sí o sí, uno era para Lola, así que se iba a escapar esa noche a recogerlo, porque todas vecinas estaban como locas eligiendo el suyo. 
-Voy a ver como se lo digo a Gabriel...hoy es nuestro aniversario y no le va a hacer ni puta gracia que me escape...¡pero nos quedan tantos!- recordó que le brillaban los ojos, que no paraba de dar saltitos, como hacía siempre que estaba contenta y ella pensaba, que en su lugar jamás dejaría solo a Gabriel.

-Después de descartar que hubiera alguna sustancia que provocara que perdiera el control, se centraron en el coche...y...se dieron cuenta de que el latiguillo trasero estaba cortado, un pequeño corte por el que iba perdiendo líquido...Mireia no pudo darse cuenta porque el corte estaba en el lado derecho y allí es más difícil de encontrar...tras horas de viaje, el corte era un poco más grande y la pérdida también...al llegar al puerto de montaña y empezar a bajar, perdió el control del coche y se salió de la curva. La policía pensó que...-
-Habías sido tú...- Lola le miraba fijamente, pero Gabriel escondía la cara entre las manos, como si se avergonzara de contarle todo aquello.
-Sí...yo...y en parte creo que fui yo, porque debí haberme ido con ella-
-Fue un accidente, no te culpes...-
-Lola, no lo fue...el corte era de una navaja...-
-Y tú las coleccionas...- pensó Lola.
-La cosa no fue más lejos...los padres de Mireia me defendieron, les contaron que yo era incapaz de hacerle daño, que la adoraba, no veía más allá de ella, que no le hubiera puesto la mano encima...y se abandonó la investigación, en parte porque no encontraron nada contra mi y por sus padres, que solo quisieron que les devolvieran a su niña.

La incineraron y esparcieron las cenizas en la masía.

Ahora ni siquiera tengo donde ir a llorar por ella.

Por eso no he tocado ni una de sus cosas...hay un secador suyo en el baño...su manta sobre el sofá...su pijama debajo de la almohada...-

Lola ya no podía más y le abrazó, notando de nuevo como cada poro de su piel se llenaba del alma de Gabriel ¿podía enamorarse más de él? y mientras él se desgarraba, ella se moría porque al separarse sus bocas casi rozaban.










jueves, 19 de septiembre de 2013

Diario de una Tarada. Capítulo 25.

Querido blog (dos puntos y aparte)

Sé que hace mucho que no escribo… ¡pero se me olvidó la contraseña y no podía acceder! Un sufrimiento, unos lloros, un yo que sé, que qué se yo…oioioioioiiiiiiii…vamos, que se me han pasado un huevo de propuestas de empresas y solo de ver que todas tienen ya las últimas colecciones, gratis por supuesto, mientras yo llevo las de haces meses…

ME ARDE TODO


Iba a poner una foto de mi toto, pero me ha parecido poco sutil la metáfora...


Como te conté en nuestra última charla, desde que volví del infierno me pasan cosas raras…nooo, no se me corren las sombras de mis inmaculados párpados…
Es otra cosa…
Es más grave…
Es que…
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También me hablan los animales, pero eso lo llevo mejor, porque con no salir a la calle se soluciona...lo malo, es que he tenido que vender a Chanelito...
Una pena, pero se pasaba el día ladrándome que no le gustaba el color del tinte, que le picaba el culo y cuando se rascaba se le metían los girasoles hacia dentro...e improperios varios que una señorita como yo no puede reproducir aquí.
¿Por dónde iba?
Perdona, hay una ardilla haciéndome cortes de manga en la ventana y me he distraído.

Desde que regresé, empecé a ver gente que nadie más veía...no, no me refiero a los magnates con los que me relaciono, hablo de gente que ya no está en este mundo...No...de las blogueras honradas tampoco estoy hablando...Veo a gente muerta, pero no de cualquier tipo, que una tiene caché hasta en el inframundo.
¡Veo a los creadores de las marcas más exclusivas!

La primera vez, se me apareció Coco Chanel cuando estaba de compras por Druni...sí, lo sé, pero el Corte Inglés me pillaba lejos 
¿Qué quieres?
 Cuando estaba a punto de probarme su último maquillaje en crema, oí una voz por encima de mi hombro que me decía: Ese tono te queda oscuro Tarada...me giré y allí estaba ella en todo su esplendor, digo esplendor, porque la rodeaba un halo angelical (pero los angelitos llevaban metralletas, mira tú los rencorosos)
Qué guapa era...
Como es de esperar, cuando una se encuentra por fin con un mito como ella, le hace esa pregunta que todas os habéis hecho alguna vez...

LO DE PONERTE "COCO" TU MADRE QUE FUÉ...
UNA APUESTA...
UN AMANTE DOMINICANO...
EN REALIDAD ERAS FEA...
No solo no me contestó sino que se desvaneció entre humillo blanco y colorines varios...que glamour hasta para irse...Pero a partir de ese día se me iba apareciendo en cada perfumería que visitaba, se me ponía detrás y me iba criticando todas y cada una de mis elecciones... ¡Como si yo tuviera mal gusto!
Así pasé como 3 meses, ya desesperada porque a Madame no le gustaba nada de lo que yo cogiera ¿Te lo puedes creer? La cosa fue a peor, porque ya no solo me criticaba, sino que cuando llegaba a caja, me tiraba el producto al suelo, me desmagnetizaba la tarjeta, me quemaba el cash...Con esto último coseché tantos aplausos, que cada vez que se me incendiaba un billete yo gritaba ¡¡¡TARÁN!!! para disimular...

La situación era insostenible, ya no podía más...llevar meses sin nada nuevo sobre mi piel me provocaba sarpullidos y tuve que adoptar medidas desesperadas (Qué gran película...) Me metí en...me duele solo de pensarlo...











En cuanto me puse delante del stand de Deliplus, apareció ella toda digna con sus matones de alas impolutas, mirada de cisne y culito de...ainsss...que se me va todo de delante...y cuando iba ya a decirme que ese gloss no me iba, soltó un grito desgarrador mientras las llamas la consumían. ¡Mano de santo!

¡¡¡Y te contaría más cosas, pero tengo a Versace corriendo hacia mi armario con unas tijeras!!!


martes, 30 de abril de 2013

Lola. Capítulo 6.



-Ya ha cicatrizado- Lola repasaba con la yema de los dedos, las marcas rojas de Gabriel, mientras él, en silencio, removía el café con leche.

-Gabriel, yo…lo siento…no volverá a ocurrir…- 

Gabriel la miraba fijamente, en medio de ese incómodo silencio que Lola no soportaba, que no rompió ni para apartarle suavemente la mano hasta dejársela sobre la mesa.

Metió el paraguas en el bolso y salió a la calle, aunque ya no llovía, podía volver a necesitarlo y de paso se lo devolvería a Miguel. 
Cuanta gente buena hay en el mundo, pensó.

El camino iba a ser largo, la huelga de autobuses no le dejaba otra que caminar hasta el trabajo, solo eran 2 kilómetros y le ayudaba a despejar la mente un poco de ejercicio. Pero, si tu cabeza es una olla a presión, poco puedes hacer.

¿Cuántos años hacía desde qué vio a Gabriel por primera vez?
Fue en la universidad, el primer día de clase.

Asustada por dejar su casa, su refugio y amigos, Lola paseaba horario en mano por lo interminables pasillos de la que iba a ser su casa los próximos 3 años. Para cuando dio con su clase, el profesor ya tenía el temario escrito en la pizarra y sus compañeros se afanaban en anotar cada palabra.
Al fondo vio un hueco donde sentarse, a su lado una rubia despampanante apartó sus cosas para dejarle espacio.

-Mireia…- le susurró –Lola, encantada-

Tras 1 hora de parloteo constante, el profesor les deseó buena suerte en su nueva aventura y se perdió entre la multitud que llenaba cada rincón de la facultad. Mireia le acercó sus notas al tiempo que le decía: Te las fotocopio ¿vale?
Primer día y había hecho una amiga, no estaba mal.

Horas y horas de escuchar charlas, de apuntar libros que buscar en la biblioteca, de correr pasillo arriba y abajo en busca de la siguiente clase, si en eso iba a consistir estudiar una carrera, le parecía agotador. Hora de comer y en esta facultad aún no hay cafetería ¿En serio? Unos sándwiches recalentados en el microondas que tan amablemente han dispuesto para los alumnos, mientras los profesores se meten un chuletón en el bar de enfrente.

Mireia destapó su ensalada y le ofreció un poco a Lola, la cual miró con cara de asco, no le parecía lo más adecuado después de tantas horas…
-Quiero ser modelo ¿sabes?-
-Estás perfecta…come algo normal-

Lola levantó la cabeza al escuchar esa voz para encontrarse con los ojos más azules que había visto en su vida. A su lado, Gabriel abrazaba a Mireia, intentaba robarle la lechuga y sonreía, como nadie había sonreído a Lola jamás y deseó ser Mireia…

El primer año fuera de casa pasó en un suspiro, Mireia se pasaba el día en su casa, ayudándola con los temas más duros, repasando con ella la mejor manera de cuadrar las prácticas y tener aunque fuera 1 hora libre al día, resultó ser la amiga perfecta.

Perfecta en todo, cuerpo perfecto, cara perfecta, novio perfecto…
Gabriel…
Tenía que evitar mirarle como una tonta cada vez que le cogía la libreta con los apuntes, no podía fijarse en el novio de su mejor amiga, estaba mal. Pero ¿cómo iba a evitarlo? Si Gabriel era la dulzura hecha hombre…cuando acariciaba a Mireia…A Lola, como mucho, le daba un puñetazo cariñoso en el hombro y la llamaba colega, para hacerla rabiar. 

Eran inseparables, donde quiera que fueran, Gabriel estaba para recogerlas, para llevarles la cena, para ayudarlas con las asignaturas, aunque ni siquiera eran de la misma carrera, pero él se esforzaba en la biblioteca buscándoles libros para ayudarlas…Y Lola deseaba ser Mireia…

Con las vacaciones de verano, llegó la vuelta a casa, con la familia y amigos de toda la vida, fechas alegres para muchos y para Lola el fin del mundo, porque se sentía lo más miserable de este mundo por echar tanto de menos a su amigo Gabriel.

En pleno agosto le llegó un sms: Feliz verano colega…y una foto, de ellos dos, con guirnaldas Hawaiianas dando un besito a la cámara. Lola se puso a llorar, mientras su madre miraba emocionada el mensaje y le daba la enhorabuena por haber encontrado gente buena tan lejos de casa. En esos meses, Lola marcaba cada uno de los días que iban pasando en el calendario, como si así fuera a conseguir que pasaran más rápido. Y miraba una y otra vez la foto, haciéndole cada vez más daño estar enamorada del novio de su mejor amiga.

Llegó a escribirle una carta, convencida de no dársela...

Le contaba, que nunca se hubiera imaginado enamorarse tan perdidamente de un amigo.
Le contaba que no se podía imaginar lo mucho que le costaba, tenerle tan cerca, rozándola y no poder ni siquiera besarle.
Le contaba las cosas que soñaba cada noche, cuando imaginaba que volvía a buscarla y entre abrazos, susurraba que era ella la mujer de su vida.
Le contaba que llegaba a doler echarle tanto de menos, le echaba de menos hasta en el momento en que sentaba a su lado en silencio.

Y con la llegada del reencuentro, todo creció.
Gabriel, al grito de ¡Colega! la levantó del suelo y la llenó de besos cariñosos, en el pelo, en la frente, en la mejilla...mientras Lola se quemaba por dentro deseando que buscara su boca, mientras pensaba en la carta que guardaba desde finales de Agosto en el bolsillo.
-¡Cuenta! ¿Me has echado de menos?-
-¿De menos? No...para nada...-

Gabriel le sonreía como lo hacía con ella, que ya corría pasillo abajo para unirse al abrazo. Todo era perfecto y Lola guardó aquella carta.
Hasta que Mireia murió.



lunes, 11 de marzo de 2013

Las mujeres de verdad, tenemos uñas...


Es conocida por tod@s mi pasión por los esmaltes en todo tipo de acabados y colores, hasta aquí no os cuento nada nuevo. Lo que a lo mejor no es tan conocido, al menos si no me siguen en twitter, es mi problema con la duración de los mismos.
He probado muchas bases, he probado varios top coats y el problema es el mismo, pero para ilustrar el tema comienzo mostrando a la niña de mis ojos, al menos durante lo poco que duró:

Me pierde el brillo...
En otra vida yo era Urraca, Drag Queen, Choni o bloguera...

Pero cual es mi sorpresa, cuando al cabo de dos días, 48 horas de reloj, una menos en las Islas Canarias, me encuentro con esto otro. Atención, foto escatológica no apta para mentes sensibles, os he avisado...



 Paso a contaros como sucedió esta escabechina...
Estaba yo tranquilamente delante del ordenador, cuando noté un picorcillo en la mano, me rasqué sin prestar demasiada atención (vamos que me frotaba la mano como si quisiera llegar al hueso) hasta notar que algo se había quedado pegado a mi otra mano…Efectivamente, salió entero y sin ayuda…
El problema sé perfectamente cual es…Pero la solución no me convence en absoluto.

PROBLEMA: MIS TOP COAT DE SECADO RÁPIDO.
SOLUCIÓN: DEJAR DE USARLOS Y PASAR A TOP COAT DE SECADO NORMAL.


 
¡¡Qué grave!! ¡¡Qué profundo y/o dramático!!
Ya podéis dejar de llorar…Prosigo:
Las que los uséis, sabéis tan bien como yo, que es complicado volver a los tiempos de secado interminable, marcas de sábanas y enganchones con la ropa de consecuencias ya de sobra conocidas. Yo, no puedo…Saber que en 2 minutos de reloj, ya puedo hacer vida normal, sin llevar las manos en alto…Que nunca más se verá la marca de la manta sobre tu pulgar… ¡me niego!
Por ello, sigo viviendo con el miedo de que se me salté todo el esmalte en un día normal, dejando mi manicura inacabada…Otro de mis miedos es este, por si no os acordáis…


Sí, sí, reiros, pero me acojona que salga Pitbull de debajo de la cama en medio de un casquete...

No, no y no...No soporto verme una uña descascarillada y mucho menos que falte todo el esmalte ¡me lo quito antes de llevar las uñas mal hechas!
Por todo ello, este testamento es para hablaros de los top coats de secado rápido que hasta la fecha he usado.  A pesar de ese ligero efecto secundario, que se acentúa con los temidos esmaltes de purpurina (¡¡¡VIVA LOS PUTIUÑAS!!!) los sigo amando profundamente (a los dos,a los top de secado fiumm y a los putiuñas)
Procedo a hablar de los que ya he usado:


SALLY HANSEN INSTA DRY:
El primero que usé y de lo mejorcito. El tiempo de secado como ya dije en esta entrada, estará sobre los 2 o 3 minutos. Ayuda a que la manicura dure más tiempo intacta (las puntas sobre todo) y es el de menor efecto pegatina. Es fácil de encontrar (los míos, en Perfumerías Prieto)
¿Los inconvenientes?
 Los mismos que tiene todo top coat de secado rápido…Cuando llevas la mitad de la botella usada, empieza a endurecerse. Nada grave, usando el reparador de esmaltes de Mavala, con un par de gotas vuelve a ser el mismo.
¿Lo peor que puedo decir de él? Su precio, sobre los 8€.

POSHÉ:
Una maravilla en cuanto a secado ultra-rápido, en un minuto de reloj, quedan secas al tacto. La duración de las manicuras, viene a ser la misma que con el resto de top coats, no la ha prolongado hasta la mítica semana que tanta gente comenta…Da muchísimo brillo y…aquí viene todo lo malo.
Las purpurinas en 1 día, 2 máximo, dicen adiós. La de quitaesmalte que me ha ahorrado este pequeñín…Lo compré a Beautyzone2007, vía Ebay, en botellitas de 0.125fl oz y el pack de 8 botellas me costó 12€ al cambio ¿rentable? ¡Sí! La botella de tamaño normal sale sobre los 6€ al cambio, con los gastos de envío incluidos.
Hasta que leyendo blogs alemanes (bendito Google translate…) y en vista de que había retirado la oferta de las mini botellas de Poshé, veo que varias de ellas hablan muy bien del top coat de Essence, Better tan gel nails.


BETTER THAN GEL NAILS TOP SEALER by Essence:
 ¿Poshé? ¿Qué Poshé? ¡El tiempo de secado es el mismo! Le da bastante brillo a la uña y lo mejor, cuando estampo no se lleva consigo el color, cosa que con Poshé me ha ocurrido varias veces.
Otra ventaja, lo encontramos en cualquier tienda física que venda Essence (o en Maquillalia, Beautik, etc...on line) y aunque en principio sea el top coat que debemos utilizar para su famoso kit de uñas de “gel”, sirve para cualquier esmalte.
Inconveniente, porque perfecto no es…El bote es gris y opaco, no vemos cuanto esmalte queda, lo cual se soluciona raspando la pintura en un lateral y poniéndolo al trasluz (truquillo de una alemana avispada)

Por 2.99€ (menos de la mitad que los anteriores) tenemos el mismo resultado… El mismo, el mismo…porque se me sigue despegando mi amada purpurina…
A pesar de los inconvenientes, ganan por goleada a cualquier otro top coat, los seguiré usando con la esperanza de encontrar una base que me pegue el esmalte a la uña ¡como si no quedara un mañana! 
Mientras tanto sigo las recomendaciones de limpiar la uña con acetona antes de pintarla, para eliminar cualquier resto de grasa que puede complicar su adherencia. 
Nota: las tiritas y esparadrapos son repelidos por mi anatomía…Soy rara, lo tengo asumido.




*Fotos de los top coat vía Google

domingo, 3 de marzo de 2013

Lola. Capítulo 5.

Gabriel se aferraba a Lucía mientras suspiraba, tratando de contener las lágrimas.

La pequeña, reía y le daba besos, mientras parloteaba contándole como en el cole, estaba en los primeros puestos de la lista de buen comportamiento. Mientras se trataba de explicar,Clara, se acercó a la pequeñaja y le acarició el pelo.

-Lleva tu regalo a la habitación y así papá y yo, te preparamos la merienda- Corrió hacia su habitación sujetando con las dos manos su nuevo tesoro, mientras Gabriel se dejaba caer en una de las enormes butacas libres de tanto juguete de Lucía.

- ¿Como estás?- Clara se sentó en el sofá, estaba tan nerviosa de tenerle de nuevo a su lado, sin saber que hacer, si cogerle la mano o quedarse en su sitio, solo esperando...
-Bien...como siempre, supongo...-respondió al fin Gabriel, para él no era plato de gusto compartir tiempo con Clara, pero si quería ver a su pequeña, era la única forma.
-Esta vez te ha costado...más de un mes...y Lucía...- No la dejó seguir hablando más -¡Clara joder! Sabes de sobra porque no veo a Lucía...- 
-Lucía no tiene la culpa, es muy pequeña y no se entera, pero crecerá y entonces ¿Qué?-
-Entonces será igual que ahora- Gabriel miraba fijamente hacia la puerta entreabierta, donde Lucía buscaba el sitio perfecto para su regalo. -No tiene la culpa de que sus padres sean dos imbéciles irresponsables...Clara, no llores...no tengo el día...-

Otra más de sus noches de gritos y peleas, Gabriel cerraba de un portazo la puerta de casa, mientras Lola rompía una de las tazas contra el suelo. No aguantaba un minuto más allí dentro y prefirió salir que...bueno, lo de siempre...No encontró las llaves del coche, seguro que Lola se las había escondido cuando empezó la discusión ¿Porqué había sido esta vez? Ni se acordaba, tras una hora de reproches e insultos, todo desaparecía, se miraba una y otra vez el puño, con los nudillos ensangrentados una vez más y se preguntaba porque no terminaba de una vez con esta situación.

 Eran más de las 11 y pocos sitios iba a encontrar, así que anduvo sin prisas en busca de algo con lo que olvidarse de lo que acababa de ocurrir.

Al otro lado de la ciudad, los pubs abrían sus puertas como cada jueves, noche de universitarios, al menos las copas le saldrían más baratas. El portero le cuñó la mano sin reparar en las heridas y le dejó pasar, al fondo la pista aún medio vacía le devolvía la imagen de cuatro chicas copa en mano, que gritaban y saltaban al compás de alguna de esas canciones techno que taladraban sus oidos. Ocupó uno de los taburetes de la barra y uno tras otro fue apurando los cubatas que la camarera le iba sirviendo, con una amplia sonrisa, casi tan amplia como su escote, pensó.

Conforme avanzaba la noche, se iba llenando el local y se iban nublando sus sentidos. De aquella noche, pocos recuerdos más le quedaban. Clara se acercó cuando ya iba por el quinto ¿o era el sexto vaso? y empezó a parlotear sin parar sobre su carrera, sus amigas y su novio, que pasaba de ella, que se había tirado a una profesora y mil cosas más que a Gabriel poco le interesaban.

Sin dejarle hablar siquiera, la lengua de Clara ya jugueteaba con la suya, le mordía el labio, agarraba su nuca como si quisiera meter las manos dentro de él, para acabar en el baño, con la ropa descolocada y tocando otra piel que no era la de Lola. Ni recordaba como llegó a casa, ni podía mirarla a la cara al día siguiente, el dolor de cabeza no le dejaba pensar y los recuerdos de aquella noche, solo consiguieron regresar cuando tras dos meses, recibió un sms de Clara diciéndole que iba a ser padre...

Clara...la loca de Clara...

La que nunca quiso ninguna responsabilidad, que se metió en magisterio porque sus padres eran maestros y la podían enchufar en su colegio privado, que dejaba a cada novio cuando le proponían algo serio, que siempre acababa con el peor de todos los tíos porque en el fondo, no quería ser la conductora de su inestable vida y ellos la llevaban por donde les apetecía...Esa misma, ahora se planteaba si seguir adelante con aquel error...

Dos días después de recibir aquella noticia, la llamó. Eran apenas dos extraños, que gracias al alcohol ahora verían sus vidas unidas para siempre. Porque al contrario que Clara, que no veía nada claro que aquello fuera a terminar bien, Gabriel veía en todo esto una señal, una lucecita en medio de la oscuridad de su matrimonio. 7 meses unen, las visitas al médico, la primera vez que escuchas ese corazón, la primera vez que le ves la cara, cuando te dicen que va a ser una niña. Cuando Clara te confiesa que para ella eres algo más que un amigo y tú...no la besas, no la abrazas, nada...

-Soy su padre, estaré a su lado, no os faltará nada...pero no te quiero...Amo a mi esposa- Cuatro años después y volvía a escuchar las mismas palabras, las mismas que la desgarraban cada vez que Gabriel jugaba con Lucía y ella no podía formar parte. Envidiaba el vínculo de su hija con su padre, pero Gabriel solo fue suyo una vez y tenía que vivir con ello.

-Gabri...No me la quites...Es lo único que tengo...-
-Clara ¿Qué dices? ¡Por eso no vengo, por eso!- Gabriel se apoyó en la pared, todos los encuentros con Clara terminaban igual, ella llorando, con sus teorías sobre que algún día su mujer lo sabría todo y reclamaría a Lucía, la apartarían de su lado los servicios sociales y...Siempre lo mismo...Prefería ver a Lucía cuando se la quedaba alguna de sus abuelas que tener que soportar un nuevo drama, con los de su propia casa le sobraba. -Eres la mejor madre del mundo...¿no lo ves? Desde que llegó Lucía no has vuelto a beber, ya no te metes- Dolía tan solo decirlo, le quemaba cada recuerdo, cada palabra de los médicos que le advertían sobre las consecuencias que su anterior vida podían tener sobre su princesita, las noches en vela que había pasado escondido en el baño intentando calmar a Clara, que llorando le había llamado convencida de que algo malo le iba a pasar...-¿Qué te pasa? ¡Es feliz! ¡Es la niña más preciosa del mundo! y todo ¿Porqué? por su madre...Clara...no dejes que te vea así, por favor...¿Sabes cómo me siento cada vez que me dices que te separaré de ella? ¡Como la mayor mierda del Universo! Ella no se merece tener a Lucía a su lado, mi hija no merece una madre como ella-
-Pero a pesar de todo la quieres...- Y a mi no, quiso decirle, pero no pudo...Lucía salía de su cuarto con uno de sus peluches en la mano, dispuesta a que su papá jugara con ella.

 Lola ya estaba más que nerviosa, para haber ido a comer con su madre, Gabriel tardaba demasiado. Marcó el teléfono de la tienda y le preguntó a su suegra si su hijo seguía allí, nerviosa le contestó que acababa de salir, que no se preocupara...Le mentía, nunca le había caido bien a la madre de Gabriel, los dos eran iguales y ella no iba a permitir que nadie le hiciera pasar otro mal rato. Cogió el abrigo y salió a buscarle.

Mientras Lola se calaba hasta los huesos con la tormenta, Gabriel llegaba a casa.

En la calle, la tormenta tomaba fuerza, la meteorología y ella, parecían ponerse de acuerdo. Mientras buscaba cornisas en las que resguardarse se lamentaba de si misma, se culpaba por ser tan tonta de salir a buscarle. Sacaba la mano de vez en cuando con la esperanza de que amainara para volver a casa, Gabriel no se merecía tantas molestias, ya volvería cuando quisiera...y un paraguas cubrió su brazo que ya empezaba a chorrear.

-Perdona, pero cogerás una pulmonía- 
-Gracias...no hace falta, parece que ya para-
-Si a parar te refieres con ese río que cruza la calle ¡sí, vaya que sí! Parar, para...- 

Miguel, el dueño del estudio de fotografía donde se había refugiado le prestó el paraguas -Ya me lo devolverás, trabajas ahí enfrente ¿No?- No se había dado ni cuenta de donde estaba, pero se lo agradeció sonriente, la misma sonrisa que engañaba a todos y tomó el camino de vuelta a casa. Al llegar vio a su marido sentado viendo la tele, como si nada...

-¿Dónde estabas?- 

Y sin más como siempre...Lola se encerró llorando en su habitación mientras Gabriel miraba su cara arañada en el espejo del pasillo.